Al mostrar el paralelismo y la rivalidad entre los dos novelistas Chandler se hacía eco de una opinión que era común desde hacía ya años, como se observa en la campaña de promoción de El halcón maltés, publicitada por el editor como «mejor que Hemingway» en un anuncio aparecido en el New York World, el 10 de marzo de 1930. Pero el lector de Chandler sabe que «el Hemingway» ?sic? es además un personaje de Adiós, muñeca. Y no un personaje cualquiera sino un policía. Y no un policía cualquiera sino uno de Bay City, traslación literaria de Santa Mónica, pequeña localidad cercana a Los Angeles que Chandler usó como escenario para varias de sus novelas (Adiós, muñeca, La dama del lago, La hermana pequeña y Playback) en las que encontramos a sus policías más violentos y brutales. Entre ellos el Hemingway, es decir, el sargento Galbraith. El encuentro entre Galbraith y Marlowe se produce en la consulta del doctor Amthor, una especie de vidente charlatán cuyo ayudante ?el mugriento y maloliente indio Segunda Cosecha? propina a Marlowe una paliza al sentir que el detective mete las narices en los asuntos de su amo. Tras la paliza aparecerá la pareja de policías mostrando un trato despectivo hacia Marlowe. Surge entonces el destello de ironía. Marlowe llama «Hemingway» al poli que lo está maltratando: «Escucha, Hemingway ?dije?. No repitas todo lo que digo» (293). El policía se irrita cada vez más, no comprende por qué lo ha llamado así ?«No llego a entender por qué me llamaría Hemingway ?dijo el gordo?. Yo no me llamo Hemingway» (293)? y presiona a Marlowe para que se lo aclare. Y de nuevo aparece la humorada genial por parte de Marlowe:
El gordo se encogió un poco, dobló ligeramente las rodillas y me echó su aliento a la cara.
?¿Por qué me has llamado Hemingway, pichi?
?Porque hay señoras delante. (294)
La respuesta de Marlowe, que en realidad no significa nada, supone únicamente una bravuconada para no arrugarse ante la presencia de la policía. Pero a la vez es una broma literaria por parte de Chandler. Una broma entre iguales, podríamos decir, una broma entre dos de los grandes de la literatura norteamericana, porque Chandler llegaría a considerarse uno de ellos, como le confesaba a Hardwick Moseley: «Aunque yo fuera el mejor escritor de este país, y con dos excepciones probablemente lo soy, aún seguiría siendo un escritor de misterio» (RC,171). El nombre de Hemingway no es, por otra parte, una referencia literaria o cultural aislada en la serie de novelas sobre Philip Marlowe, sino que aparece entre otros ilustres como Proust, Pirandello, Cervantes, Shakespeare, Emily Brontë, Samuel Pepys, Pagliacci, Mozart, Bach, Rembrandt, Browning, Kachaturian o T.S. Eliot. De hecho, incluso el propio nombre del detective es un homenaje al dramaturgo isabelino Christo¬pher Marlowe, como se nos recuerda en El largo adiós.
Post:
Manuel Valle va fer una tesi dedicada a quatre autors de #gènerenegre: Conan Doyle, Christie, Hammett i Chandler en quatre volums. Aquest últim dedicat Chandler.
➡️ https://tuit.cat/748uy #BibLaBòbila #recomanació











0 comentaris:
Publica un comentari a l'entrada