Han pasado más de veinte años desde que Olof Hagström tuvo que abandonar el pueblo. Al regresar ahora a la casa de su familia, sabe que algo anda mal. En el interior hay un perro aterrado, un hedor terrible y agua estancada en el suelo. Arriba, en la ducha, encuentra a su padre muerto. Para la detective Eira Sjödin, la investigación resucita pesadillas olvidadas hace mucho tiempo.
Les heures secrètes
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Mick Herron lâche ses espions désastreux de la Maison des tocards, mais pas
le roman d’espionnage : Les heures secrètes. Max Janáček (si du moins il
s’appe...
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