Jordi Canal ante un aliado insustituible, la librería
Negra y Criminal.
RAÚL ARGEMÍ
Hace 13 años comenzó a caminar el club de lectura de novela negra de la
biblioteca La Bóbila, de L’Hospitalet. Para los que no han
estado en un club de lectura decimos: se pacta un libro al mes, se lee y luego
se lo charla, se lo destripa, se lo critica o se lo elogia, teniendo un único
patrón de medida: el gusto y el saber personal de cada lector. Un verdadero
espacio de libertad en el que se reconoce lo único que al fin vale, la relación
entre el lector y el libro leído.
En estos años, con la guía de Jordi Canal, este club se mantuvo no solamente
vivo, sino que consiguió un logro mayor, sus lectores se afirmaron y crecieron
en placer y sabiduría. Baste citar que cada año, dos de sus lectores son parte
del jurado del premio L’H Confidencial, destinado a
novelas negras.
De paso digo, informo, que la biblioteca La Bóbila tiene la mayor colección
de novelas negras de España.
Para un escritor, hablar con los lectores de su club de lectura es un
privilegio, y al mismo tiempo un examen. Pocas veces se encuentra uno con
lectores tan “afilados”, y tan de no casarse con nadie.
Desde Sigueleyendo les enviamos un fuerte abrazo, y el deseo –nada generoso–
de que cumplan alguna vez 50 años… y nosotros lo veamos.
En este link
pueden ver qué han leído en estos años, y lamentarse por no haber estado
allí desde el principio.










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