5 d’agost del 2011

Las niñas perdidas, de Cristina Fallarás

[Anika entre libros, 5 de agosto de 2011]

Empar Fernández

Las niñas perdidas es lo que parece, una novela dura, durísima, de las que destapan sin tapujos lo peor que una ciudad puede albergar, la pura escoria. En ocasiones la crueldad se insinúa, en otras la autora la describe sin remilgos. En cualquier caso la lectura de la novela permite entrever la maldad en su estado más puro.

Cristina Fallarás es especialmente hábil en la descripción de personajes cuya simple mención basta para intranquilizar al personal. Desde el canalla de barriada que trapichea con cualquier cosa al asesino a sueldo sin presente, sin futuro y con un pasado de terror, al macarra sin escrúpulos, la prostituta que ha perdido cualquier asomo de voluntad o el pederasta voyeur y posible torturador al que el lector acaba deseándole una muerte dolorosa y lenta, muy lenta. La autora se mueve con soltura y conduce la acción con mano firme desde la barriada suburbial en la que creció a las calles céntricas y degradadas del Poble Sec, al entorno casi mágico del Hospital modernista de Sant Pau o a los barrios más altos y selectos.

Con un estilo poderoso que a veces recuerda a un brainstorming y unas imágenes sorprendentes, Las niñas perdidas es una novela negra que reúne los principales componentes propios del género. A diferencia de otras muchas obras que se atrevieron mucho antes con un asunto tan delicado como el secuestro y el asesinato infantil, la novela que nos ocupa aborda un tema verdaderamente inquietante: el inabarcable significado de la maternidad.

0 comentaris:

Publica un comentari a l'entrada

 
Google Analytics Alternative