29 de juliol del 2011

«Mi última novela presenta más rabia»

[La Voz de Asturias, 29 de julio de 2011]

M.B.

“Cuando te haces mayor, dejas a un lado las chorradas y procuras no perder el tiempo. Es lo que les ocurre a mis personajes: se han hecho mayores al mismo tiempo que yo”.

El escritor norteamericano Dennis Lehane era uno de los platos más importantes del menú que la Semana Negra ha cocinado este año. Y no defraudó ni en la charla que protagonizó en la Carpa del Encuentro ni en la rueda de prensa. El autor de novelas como Shutter Island, Lo que es sagrado, La última causa perdida o la archiconocida Mystic River, que Clint Eastwood llevó al cine, aseguró que la fama le ha llegado sin esperarlo y recordó que, en su primera visita a España, “dormí en una habitación mugrienta de Madrid, encima de un sex-shop, en un barrio muy conflictivo”. “Ahora estoy aquí”, añadió entre risas, “porque me habéis traído desde el otro lado del océano para hablar conmigo, así que no me queda más remedio que ser optimista”.

El escritor de Massachusetts hizo hincapié en dos temas que son recurrentes en su obra: el maltrato infantil y la violencia. Lehane explicó que “no viví el maltrato infantil en mi persona, pero sí lo observé en varios niños de mi entorno y me marcó; además, hubo una época en la que trabajé como monitor en un centro de acogida infantil, y esa clase de experiencias no te dejan indemne”.

En lo relativo a la violencia, destacó la contradicción que existe en el hecho de que “la gente que aboga por ella suele ser la misma que es ajena a esa violencia, es decir, la gente que en realidad no se juega nada”. Lehane también habló largo y tendido de su última novela, La última causa perdida, que continúa la trama de Desapareció una noche y presenta “más rabia, más ironía y más furia” que su predecesora, fruto de la madurez que han alcanzado tanto el escritor como sus propios personajes.

Una escritora rabiosa Cristina Fallarás (Zaragoza, 1968) escribió Las niñas perdidas, la novela con la que ganó la última edición del premio LH Confidencial, en un “estado de rabia” en el que se vio inmersa cuando la despidieron del trabajo por causa de su embarazo. Quizás por eso, la novela es “una de las más duras del género negro en España de estos últimos tiempos”, según Taibo.

Fallarás contó que su libro nació de dos obsesiones: “El uso de los niños por parte de los adultos para satisfacer necesidades sexuales extremas y el hecho de que la clase social y el nivel económico determinan el funcionamiento de justicia a la hora de tratar a los padres de los menores”.

Nació así una novela que se rebela “contra el buenismo en el uso y consumo de los niños en la industria de las casas de acogida, un fenómeno que convierte a los niños en las auténticas víctimas”. La trama se estructura en torno a las figuras de dos mujeres: una mujer detective embarazada y adscrita a la clase baja, y una madre burguesa que pierde a su hija y vive en los jardines del hospital barcelonés de Sant Pau”. “Es una obra muy desesperanzada”, admitió Fallarás, que desveló que había comenzado a escribir la historia de la madre que perdía a su hija cuando descubrió “que había otra trama detrás de aquella”. La novela ha sido criticada duramente por ciertos movimientos en defensa de los animales que criticaron determinados pasajes en los que la detective protagonista asesina peces, hámsteres o perros. “Me parece tremendo que les preocupe eso y no los capítulos en los que cuento cómo se tortura a niños, pero ellos sabrán”, concluyó la escritora.

0 comentaris:

Publica un comentari a l'entrada

 
Google Analytics Alternative