31 març de 2015

Carretera peligrosa, de Kris Nelscott


Kris Nelscott. Carretera peligrosa. Traducción de Antonio Fernández Lera. Salamanca: Tropismos, 2006 (Tropismos Negro). ISBN: 84-96454-43-6

Smokey Dalton es un detective privado negro que ejerce su oficio en la ciudad de Memphis. Es febrero de 1968. Un día, se presenta en su despacho Laura Hathaway, una hermosa y joven blanca de buena familia. Llega desde Chicago para averiguar por qué razón este detective, precisamente un hombre negro, aparece como beneficiari o de una parte de la herencia de su madre. Normalmente, Smokey Dalton está dispuesto a resolver los problemas de otras personas, por un precio, pero nunca permite que sus casos le afecten personalmente. Por esa razón, Smokey acepta de mala gana trabajar para ella.En esos momentos, la ciudad de Memphis está envuelta en una atmósfera impregnada de violencia e inminente desastre: una huelga del servicio de recogida de basuras comienza a desembocar en graves desórdenes públicos y el antiguo compañero de la infancia de Smokey, Martin Luther King, está a punto de llegar a la ciudad para encabezar una manifestación. En medio de semejante situación, Smokey Dalton inicia el caso que le acaba de encargar Laura Hathaway, una investigación que le llevará varias décadas atrás y le hará descubrir un secreto que podría cambiar para siempre su vida y la de su cliente.

Carretera peligrosa es una novela negra ambientada en una de las más turbulentas décadas del siglo XX en los Estados Unidos, que nos presenta además a un apasionado, precavido y atormentado detective de trágico pasado.




30 març de 2015

Who was Dashiell Hammett?

Fletch, de Gregory Mcdonald


Gregory Mcdonald. Fletch. Traducción Eduardo Goligorsky. Barcelona: Pomaire, 1977. ISBN: 84-286-0191-7

Irwin Fletcher, más conocido como Fletch, es un periodista cuya pasión es la investigación. Su último caso está relacionado con el tráfico de drogas, pero la verdadera trama de la novela sólo comienza cuando un desconocido le propone pagarle una fortuna para que lo mate. Aparentemente no tiene ninguna razón para querer morir, y el pretexto de encontrarse muy enfermo no se lo cree nadie después de apreciar lo saludable que se ve.

¿Cuál es la verdadera razón? Esa es una pregunta que tanto Fletch como usted se estará haciendo hasta la última página del libro. Cada vez que la respuesta parece próxima hay nuevas complicaciones que abren diversos interrogantes. No hay duda de que Stanwyck no es lo que parece ser, tampoco lo es su mujer.

Un texto apasionante, con un mínimo de descripciones y un diálogo mordaz y agudo que obliga a seguir leyendo, lleno de un macabro sentido del humor. Con Fletch se acaba la tradición de que el protagonista de una historia de misterio tiene que ser, necesariamente, buena persona. Fletch no lo es, y parte del éxito de esta novela --y de la película basada en ella-- es precisamente lo poco heroico del personaje. Hay muy pocas cosas que Irwin Fletcher no esté dispuesto a hacer por una buena cantidad de dinero, y en un mundo como el que nos presenta McDonald, esa parece ser la solución a todos los problemas.




Warren Beatty


29 març de 2015

Un adéu d'un blau intens, de John D. MacDonald


John D. MacDonald. Un adéu d'un blau intens. Traducció de Carme Geronès i Carles Urritz. Barcelona: Ed. 62, 1989 (Seleccions de la Cua de Palla; 90). ISBN: 84-297-2927-5

Travis McGee diu a la seva amiga Chookie McCall, de professio, ballarina: "Com més intrincada es va fent la societat, més sistemes de robatori semilegal apareixen." "Només has d'agafar un grapat de diaris, llegir-los amb deteniment i, entre línies, segur que ensopegues amb Y, gras i feliç, i amb un pobre X que es retorça les mans amb desesperació. A mi m'agrada treballar amb coses grans. Les despeses són grans."

Quan arriba el moment, Travis McGee se sent  un cavaller dels camins i es disposa a dur a la pràctica el seu sentit de l'ètica, ben particular.




Entrevista Jordi Ledesma

[Entre montones de libros, 28 de marzo de 2015]



Jordi Ledesma ÁLvarez nace en Tarragona en 1979. Cursó sus estudios artísticos en la Escola Taller D'Arts i Oficis de Tarragona.
Autor del poemario Agua de mayo, entra en la novela con Narcolepsia, finalista de los premios literarios de la XXV Semana Negra de Gijón en la categoría de mejor primera novela negra y finalista también de los premios leermisterio.com en 2012.

     - ¿Cómo se pasa de escribir poemas a la novela negra, dos géneros que no tienen nada que ver?

     - Creo que es compatible. Y no es que no tengan nada que ver, es que no se pueden comparar desde esa óptica; la negra es un género novelesco; la poesía es mucho más que eso, es un campo dentro de la literatura. Por otro lado hay pasajes muy poéticos dentro de muchas novelas negras, incluidas las mías. Aún escribo poemas, pocos, pero alguno que otro escribo. Vázquez Montalbán escribía poesía, Carlos Zanón escribe poesía. No es nada raro.

    - Me ha llamado la atención que el tema recurrente tanto enNarcolepsia como en El diablo en cada esquina es la naturaleza humana, y esa tendencia hacia la maldad, ¿son más interesantes los malos?

     - Como narrador me resulta más divertido crear personalidades malvadas, pero intento hacer creíbles a todos los personajes sea cuál sea su naturaleza. En Narcolepsia hay personajes en los que encontramos un fondo bondadoso y está presente durante toda la historia, aunque gran parte de los actos que se narran se cometan desde la maldad. En esta novela la bondad queda de lado, pero son los propios protagonistas quienes se desprenden de ella desde el principio, y todas sus decisiones están razonadas, primero desde un instinto avaricioso, y después desde la necesidad de supervivencia.

     - Leyendo El diablo en cada esquina, se aprecia desde la primera página que la maldad, la que tú pones delante del lector, es vil, inunda sus páginas. Ahora te pido que elijas, ¿quién es realmente el malo de tu historia?

     - Todos son culpables, pero sí es cierto que hay dos grupos de personajes, y diferencias entre ellos: los cuatro principales que desde el egoísmo, los caminos fáciles, el dinero o las adicciones se han dejado arrastrar por una esfera delincuente consecuencia de cierta pasividad social ante el abuso y la corrupción. Y luego está el otro grupo de personajes, los cuatro secundarios, y que tienen el control de determinados círculos, los dominan y aportan lo necesario para envenenar la ciudad que devora a los del primer grupo. Digamos que, los cuatro primeros, y sin justificar ni una de sus acciones, son menos malos que los cuatro segundos, quienes lo que tratan de obtener es más poder con el que ampliar su capacidad dañina.

     - En tus novelas, con el realismo de las calles y las conversaciones, los personajes casi respiran. Eso hace que piense que hay una labor de documentación y pulido que muchas veces los lectores no vemos. ¿Cuánto tiempo te llevó escribir El diablo en cada esquina?

     - Alrededor de un año. La verdad es que me halaga la pregunta, porque la novela, a nivel de estructura e intención visual, está muy trabajada. Además la he reescrito varias veces, y he creído haberla acabado otras tantas, eso le ha dado mucha consistencia a la trama.

     - No hay bondad, tu ciudad parece condenada a dejarse caer en las zonas más oscuras y lo haces con personajes que nos pueden resultar incluso familiares. ¿Crees en la novela negra como denuncia?

     - Por supuesto, la novela negra siempre fue un instrumento recurrente para reflejar el abuso, las injusticias sociales, y muchas marginalidades que como sociedad nos incomoda mirar. En mis novelas sí existe esa carga de crítica social, y una predisposición a mostrar y protestar por determinadas cosas.

    - De la autoedición, a la edición con Alrevés . Y dos novelas ya, ¿cómo es ese salto al mundo editorial?

     - Yo siempre deseé ser escritor, por eso en ambas novelas he vivido el proceso con mucha ilusión, agradezco a mi editores dejarme participar en cada paso, y querer conocer siempre mi opinión respecto a cualquier tema, ya fuera de diseño o formato, o de otros aspectos que iban más allá de mi aportación, que era el texto en sí, sin cubierta ni solapas.

      - Cada vez sois más los autores de novela negra que resonáis con fuerza en las librerías, apartando poco a poco esa moda que vino del frío, ¿cómo ves el panorama actual en nuestro país para un género que ya ha demostrado que es más que una moda?

     - Hay una hornada de escritores y escritoras nacionales, menores de cincuenta años, con títulos muy buenos, tanto o más que muchos extranjeros que venden miles y miles de libros en España. En el campo de la creación el futuro está salvado, pero tenemos que leerlos para descubrir lo buenos que son, y para que editores y libreros sigan apostando por ellos.

     - Me gustaría que en un puñado de palabras dijeras al lector, más allá de una sinopsis, qué es lo que puede encontrarse en tu novela.

     - Una novela muy rápida, trepidante, sin pausa. Un relato con una estructura coral que, a pesar de acercarnos a unos personajes muy extremos, deja claro que todo sucede a dos cuadras de casa; la maldad más despiadada en la escalera de enfrente. Un estilo muy directo, y podríamos decir que, en ocasiones, descarado. Una trama brutal con algunos giros muy buenos, y un final demoledor.

     - De historia a historia... ¿ya ronda algo en la cabeza de Jordi Ledesma?

     - Trabajo en una novela. Y de tanto en tanto escribo cuentos, y algún poema.

     - Y por último y de forma nada original, la pregunta obligada. Me gustaría saber qué estás leyendo en este momento.

     - No me gusta leer otras novelas mientras estoy desarrollando la mía, las lecturas me influyen en el proceso creativo. Pero lo último que he leído y me ha gustado ha sido Un buen invierno para Garrapata de Leo Coyote.

     - Muchísimas gracias por tu tiempo y gentileza, he visto que además vas de mesa en mesa con las promociones y es todo un detalle que te hayas acercado al blog. Y por cierto: Felicidades por esa segunda edición.

     - Gracias a ti por leer y recomendar la novela.

     Y, como siempre, gracias a todos los amantes de los libros que os pasáis por aquí.


Gaby Rodgers





28 març de 2015

SOBRE LA NOVELA NEGRA

[ El Colombiano, 28 de marzo de 2015]

José Guillermo Ángel

Estación Suspenso, abundante en gritos y alaridos, sirenas de ambulancia y policía, corrupción de cuello blanco, salones de vicio, matones a sueldo, políticos corruptos, abusadores de mujeres, tráfico de drogas, peripecias en burdeles, huellas dactilares limadas, intentos de fuga, persistencia en el error, pasaportes y visas falsificadas, apropiación indebida de cargos, calumnias continuadas, palabras soeces, callejones oscuros, miradas frías, pistolas de gran calibre y puñales envenenados, jueces y abogados en veremos, extramuros y subversiones etc. Y la fauna podría continuar, pues en los espacios de lo noir lo indebido es permanente y tiene como caldo de cultivo la codicia, la envidia, el odio, la paranoia y la egolatría, elementos estos que carcomen los valores y convierten la moral en sanitario púbico. Y donde, en un juego macabro en el que cualquier cosa que ponga los pelos de punta puede pasar, pasa lo que sea. Y bueno.
La novela negra es un género literario que toca con lo policíaco, el thriller, los bajos fondos y las investigaciones criminales. Y si bien algunos críticos aburridos la tienen como una literatura menor, lo cierto es que en estos momentos de la historia es el medio más propicio para denunciar lo que pasa, como bien lo demuestran Paul Auster en su trilogía New York,Volker Kutscher en sus novelas sobre Berlín y la novelista francesa Fred Vargas en El Sena fluye, teniendo en cuenta también a Patrick Modiano con su serie sobre un París que desaparece y reaparece dejando atrás muchas cosas sucias. Y es que este asunto de lo sucio, que pulula y trata de legitimarse a través de egolatrías enfermizas y sistemas de corrupción delirantes, ya es algo más que un caso aislado.
Lo sórdido, que antes era sujeto de asombro y hacía temblar la base de las costumbres, hoy es una continuidad que toca con cada espacio social, sea alto o bajo, tradicional o esté metido en esto de la innovación, palabra esta que a veces sirve como tapadera para esconder lo que pasa, que no es bueno pero se maquilla, pues el desorden también es carnaval. Es como si la peste, que antes llegaba causando caos, dolor y desidia, ahora fuera la cosa más normal. Pero es anormal. Un asunto de novela negra en el que abundan las direcciones que no existen, las mentiras y acusaciones que rompen la confianza, los delirios de quienes no admiten que están haciendo mal y la esquizofrenia que hace ver lo que no es, pero se habla con eso. Novela negra, esto se ha vuelto el país.
Acotación: Los autores de novela negra, desde Edgar Allan Poe, Conan Doyle, Georges Simenon, Raymond Chandler, Chertes Himes (que fue falsificador), y faltan muchos, hasta Umberto Eco y Philip Kerr, saben que si algo está mal y huele feo, debe investigarse para llegar hasta el final. Es una cuestión de inteligencia. Pero a veces no dejan, eso es claro.


La hija del enterrador, d'Elizabeth Bloom


Elizabeth Bloom. La hija del enterrador. Traducción de Marta López de Lamadrid. Barcelona: Umbriel, 2008. ISBN: 978-84-89367-48-7

Once años después de ingresar en el Departamento de Policía de Nueva York, la agente de crímenes sexuales Ginny Lavoie se encuentra suspendida de empleo y sueldo. Deprimida y víctima del insomnio, espera a que la obligada investigación de asuntos internos determine su futuro cuando una llamada telefónica la devuelve de golpe al pasado: Danny Markowicz, el hijo adolescente de su amiga Sonya, ha muerto tras recibir una brutal paliza. Ginny parte de inmediato camino del pueblo de Massachusetts en el que se crió para asistir al funeral. Pero allí se reencuentra con Jimmy, el padre del niño que ella nunca llegó a tener. Y, por si la situación no resultara ya lo bastante difícil, la versión oficial del crimen parece estar llena de agujeros.

¿Por qué las autoridades locales parecen empeñadas en culpar a Jack O’Brien, el inofensivo vagabundo del lugar? ¿A quién temía Danny lo suficiente como para esconder una pistola cargada en su habitación? ¿Y si la investigación sacara a la luz verdades que nadie quiere conocer? Con La hija del enterrador, Elizabeth Bloom nos ofrece una novela negra de primera línea, cuya protagonista permanecerá en la memoria del lector mucho después de haber terminado el libro.





Le roman d'espionnage

27 març de 2015

Què tenen en comú?



27 de març, aniversari de la Biblioteca la Bòbila


Con el viento solano, d'Ignacio Aldecoa


Ignacio Aldecoa. Con el viento solano. Madrid: Alfaguara, 2007. ISBN: 978-84-204-5121-3

Un hombre que huye, que busca una redención, un cobijo.
Con el viento solano es la novela de una huida. El vía crucis de un hombre gitano que ha cometido un delito y cuyas consecuencias, mezcladas ahora en su conciencia y en su sangre, quedarán marcadas en el camino que recorre y en el centro mismo del miedo y la soledad.
Con una prosa exacta y a la vez lírica, con la certeza de las palabras de otro tiempo, la fuerza del ritmo y la profundidad de los ambientes, Ignacio Aldecoa nos lleva al interior de una obsesión, de una escapada, en una novela que se ha convertido en un clásico de la literatura española.
Un libro, galardonado con el Premio Nacional de la Crítica, de uno de los escritores españoles fundamentales del siglo XX.





 
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