18 abril de 2015

El club del amanecer, de Don Winslow


Don Winslow. El club del amanecer. Traducción Alejandra Devoto. Madrid: Martínez Roca, 2012. ISBN: 978-84-270-3426-6

Boone Daniels, ex policía de San Diego, vive para el surf. Todos los días al alba sale con su tabla en busca de las olas más imponentes acompañado del resto de miembros del Club del Amanecer: el Doce Dedos, David el Adonis, Johnny Banzai, Marea Alta y Sunny Day. Sin embargo, la apacible y lánguida vida de Boone, que de vez en cuando trabaja como detective privado para poder pagarse las facturas, cambiará radicalmente cuando reciba la visita de una joven y ambiciosa abogada llamada Petra Hall.

El bufete para el que trabaja le encargará encontrar a una bailarina de poca monta llamada Tammy, envuelta en un turbio asunto de fraude y testigo clave contra Dan Silver, propietario de varios clubes de estriptis de la ciudad. Boone solo tiene un propósito: resolver el caso en cuarenta y ocho horas como máximo, justo antes de que lleguen a las playas de Pacific Beach las olas más grandes jamás vistas en años. Pero en San Diego, la ciudad del sol y el surf, nada es tan simple como parece. La investigación se complicará y lo que, en apariencia, era un caso sencillo se convertirá en un descenso a los infiernos que obligará a Boone a enfrentarse con su pasado y con el único caso que jamás solucionó y que le atormenta desde hace años... 



17 abril de 2015

Blackout, de Gianluca Morozzi


Gianluca Morozzi. Blackout. Traducción Pilar González Rodríguez. Barcelona: Alba, 2010. ISBN: 978-84-8428-566-3

Bolonia en agosto. Un calor insoportable en una ciudad desierta. Claudia es una joven estudiante que tiene prisa por llegar a casa después de su jornada de camarera para quitarse el horrible uniforme que odia. Tomas es un adolescente que sale de casa para escaparse a Amsterdam con su novia Francesca. Aldo es un padre de familia que se parece mucho a Elvis Presley y está deseoso de llegar a su apartamento donde esconde secretos delatores. Los tres tienen la imperiosa necesidad de estar en otra parte. Y, sin embargo, se quedan atrapados en un ascensor de un edificio solitario en un fin de semana. Como tres ratones de laboratorio… y uno es un asesino en serie. 

Un thriller psicológico negro que ha sido llevado al cine por el director mexicano de culto Rigoberto Castañeda.

Avui, presentació de 'Cròniques negres' d'Enrique Figueredo i Pere Cullell


Espai Literari té el plaer de convidar-te a la presentació del llibre Cròniques negres, que tindrà lloc el proper divendres 17 d'abril a les 19.30 a la sala-cafè Mitte (Bailèn, 86, Barcelona).





16 abril de 2015

'La chica que llevaba una pistola en el tanga' o la novela negra volviéndose más oscura

[Blasting News, 16 de abril de 2015]

Silvia García Jerez


Lo primero que llama la atención de la lectura de La chica que llevaba una pistola en el tanga es el contraste de un título ofrecido en pretérito cuando la narración está escrita en un contundente presente que solo por serlo otorga una fuerza distinta a la que habitualmente encontramos en el tiempo verbal de las novelas tradicionales. Esa peculiaridad agarra al lector con fuerza a sus páginas y no lo suelta, apoyándose en una frescura necesaria, obligatoria incluso, cuando de un thriller de género negro se trata.
Una niña asesinada, una joven cuya vida resulta más que sospechosa, unos criminales sin escrúpulos, un padre que desea darle lo mejor del mundo a su familia, y unos policías entregados a la resolución del caso son los elementos humanos que rodean la corrupción, la prostitución y el tráfico de mujeres, la cara material de un todo podrido, saturado de aquello que nadie debería conocer a pesar de ser el hombre el culpable de haberlo creado.
La chica que llevaba una pistola en el tanga es puro nervio, no se detiene en ningún momento ni se deja pendiente un solo detalle. Uno acaba felizmente agotado de leer su primera parte y afronta las otras dos restantes con el interés de quien se pregunta qué será lo que unirá todos los puntos de vista hasta darles la forma de un mosaico por el que cualquier canal de pago norteamericano estaría dispuesto a invertir de cara a rodar la adaptación a la pequeña pantalla.
Y es que su autor, Nacho Cabana, guionista de series de televisión como Médico de familiaLa teniente o Policías, en el corazón de la calle, ha basado su propuesta en aquellas que tan enganchado tienen tanto al público estadounidense como al nuestro, producciones de Netflix o de la HBO tan aplaudidas y admiradas que se están llevando a su terreno a los espectadores que un día, ya lejano, no hubieran dudado entre un film de Michael Mann en el cine o una tarde en compañía de las aventuras de Walter White, protagonista de Breaking Bad.
Cine, televisión y literatura a veces se confunden y esta es una de ellas. Y es electrizante ver unos medios y otros alimentándose entre sí, dando como fruto un relato que no te deje respirar, que cobre sentido a cada momento y en el que todos los temas y personajes tengan su ubicación y su conclusión en el contexto que les ha tocado vivir. Por eso, Cabana ha ganado el Premio L'H Confidencial de novela negra, galardón que pone de manifiesto el magnífico trabajo que ha llevado a cabo y nos advierte del buen rato que pasaremos desde el instante en que demos comienzo a su lectura.






The girl with the Dragon Tattoo, de Trent Reznor i Atticus Ross


Trent Reznor, Atticus Ross. The girl with the Dragon Tattoo . [Sl]: Columbia, 2011 (3 CD)

Trailers for David Fincher’s adaptation of The Girl with the Dragon Tattoo present the viewer with a collage of dark images flying at them furiously. There are people hiding in corners and in plain sight and a frail, young punk fighting, crying, and riding her way through life. There’s blood running down faces and, of course, the snow (all that snow).Tattoo is being marketed as “The Feel Bad Movie of Christmas,” and if the trailer wasn’t enough to convince a suspicious moviegoer of such a claim, Trent Reznor and Atticus Ross’s score will seal the deal.
It’s a wonder Fincher hadn’t worked with Reznor and Ross on soundtracks prior to their Academy Award-winning score to The Social Network. Fincher did feature a remix of Nine Inch Nails’ “Closer” during the opening credits to Se7en and directed the video for “Only” a few years ago, but after the Tattoo soundtrack, it’s hard to imagine Fincher going to anyone else from here on out. He’s found the Herrmann to his Hitchcock, the Williams to his Spielberg. The latest collaboration is an exercise in the kind of deep, dark storytelling both Fincher and Reznor have embraced over the past 20 years.
Without giving too much away, The Girl with the Dragon Tattoo tells a story of secrets coming to the forefront after years of being kept in the dark. The combination of disturbing truths and lost innocence is orchestrated brilliantly in the score. Reznor and Ross use chimes that sound as though they’re coming at the listener directly from a child’s music box, only to be underscored with foreboding synthesizers. “While Waiting” and “Millenia” even feature angelic voices, before the menace creeps in during their conclusions. “The Seconds Drag” incorporates a ticking clock throughout, with that aforementioned chime and light tap layering over it from moment to moment.
The score isn’t solely for fans of slow tempos, though. Oftentimes, the music revs up in a jarring fashion, a tactic Reznor has used to great effect in other works. “A Thousand Details” begins with piano, before upbeat rhythms and distortion overtake it completely. “Oraculum” is a flurry of electronic drumbeats that builds and builds until dying out in the end. Beeps and bleeps are accompanied by slashing guitar noise and synths in “Infiltrator”. It isn’t hard to picture the heroes of the picture finding out the truth or taking action to any of these selections, and it is here Reznor and Ross find much success. The music paints the picture perfectly.
Two cover songs bookend the nearly three hours of instrumentals. The covers aren’t obvious in any way, with the first a reframing of Led Zeppelin’s “Immigrant Song”. Reznor hands lead vocals not to a Robert Plant soundalike, but to the Yeah Yeah Yeahs’ Karen O., who is more than up to the task. Her band’s last album placed them in a new direction, so she fits in quite comfortably over the electrified beats and hard-hitting synths. It’s the second cover, however, that’s truly out of left field. How to Destroy Angels’ cover of Bryan Ferry’s “Is Your Love Strong Enough” is a complete makeover. Mariqueen Maandig, Reznor’s wife, sings delicate lead before Reznor’s voice makes an appearance near song’s end, without a hint of the 1980s to be found. Whoever predicted a cover song written for Ridley Scott’s Legend would make its way onto a David Fincher soundtrack, you may collect your winnings.
Reznor and Ross don’t seem interested in creating one piece of music for future play in trailers. The main themes from Superman or Star Wars don’t face competition from a single track here, but that isn’t the point. The Girl with the Dragon Tattoo is all about mood and atmosphere, and the duo have provided more than enough. Fincher’s film will be criticized for its timing (a highly successful Swedish adaptation was released only two years ago), but the music truly stands on its own. 



Víctor del Árbol, III Premio de Novela Pata Negra





Collita de 2014: novel·la negra i policíaca

Diego Ameixeiras: “A novela negra debe estar atenta ao que sucede nas nosas rúas”

[Noticieiro Galego, 15 abril 2015]


Diego Ameixeiras (Lausana-Suíza, 1976) é posibelmente un dos maiores representantes actuais da nosa novela negra dado que practicamente toda a súa narrativa xira ao redor desta temática. A súa primeira publicación foi Baixo mínimos (2004) e a partir de aí foron saíndo novelas coma Tres segundos de memoria (Premio Xerais de Novela, 2006), Dime algo sucio (2009)… Tamén ten participado na elaboración de guións para series da Televisión Galega coma Terra de Miranda / Matalobos / Os Atlánticos.

Falarmos de Diego Ameixeiras vén sendo falar dun dos mellores representantes actuais da novela negra en galego. Amigo Diego, es realmente consciente desta etiqueta literaria que levas na lapela? Nunca te puxeches a pensar de cambiar de apartado narrativo?
Son consciente, por suposto. A novela negra é un xénero moi esixente e con lectores especialmente cualificados. Cómpre traballar arreo para estar á altura das súas esixencias. Nestes dez anos houbo unha soa traición ao xénero chamada Tres segundos de memoria, que nada ten que ver con crimes e delincuentes. Non podo dicir que me fose mal con esa novela porque gañou o Xerais en 2006, pero o que veu despois xirou noutra dirección. E aí me manteño, polo momento.
Nun determinado momento falaron de ti coma “O renovador do xénero negro contemporáneo”. Que sentes cando te ves tan focalizado e ter que seguir a inventar, a investigar….
Paco Ignacio Taibo II, que sempre é moi xeneroso, púxose a repartir eloxios entre varios escritores e algúns tocáronme a min. Foi unha tarde de xullo na Semana Negra de Xixón de 2011. Alí estaban, entre outros, Kike Ferrari con Que de lejos parecen moscas, Cristina Fallarás con Las niñas perdidas e eu con Dime algo sucio. Gardo un recordo moi agradecido de todo aquilo.
Moitas novelas, de temática do máis variado… xamais houbo intentos de que pasasen ao cinema?
Nunca se me presentou a ocasión. En realidade, tampouco é algo no que pense habitualmente, aínda que sería moi estimulante traballar con outro guionista a partir dunha novela miña. Non vexo mellor xeito de aprendizaxe.    
As túas dúas primeiras obras publicadas (Baixo mínimos e O cidadán do mes) pertencen a aquel xénero que nacera alá polos anos vinte chamado “Hardboiled”… Por que a elección deste tipo de xénero que non deixa de ser unha rama, digamos da máis dura, da novela negra?
Baixo mínimos e O cidadán do mes foron un punto de partida. Escribilas foi tremendamente divertido. Por aquela época estaba descubrindo a moitos autores que hoxe forman parte da miña formación literaria. Sempre me gustou o hard boiled, e ese tipo de novelas que fotografaban con dureza extrema a violencia dos baixos fondos dos EEUU. Cun pé da parodia e outro nunha certa inconsciencia, das miñas mans naceu ese crápula malhumorado chamado Horacio Dopico. De paso, comecei a interiorizar algunhas claves deste oficio, que foi o máis importante.
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Outra curiosidade é que nas novelas negras soemos achar heroes (ás veces máis anti-heroes que heroes) que van pervivindo nas diferentes novelas dun autor (Leo Caldas, Frank Soutelo…) e nestas túas dúas obras Horacio Dopico… Por que esta procura de ligazón entre diferentes obras? Non pensaches volver a botar a andar a Horacio Dopico?

Hai lectores moi fieis aos investigadores protagónicos cuxa evolución persoal se vai coñecendo a través de cada entrega. Supoño que esa lealdade sempre é un estímulo para os escritores que optan por ese modelo. Horacio Dopico non está de alta dende 2006, pero non estou seguro de que estea xubilado definitivamente.
A realidade dixital chegou e con ela o libro dixital… A túa obra Dime algo sucio marcou a andaina do libro dixital de Xerais… Que pensaches cando che ofertaron semellante realidade? Que cres que vai supor esta realidade para a literatura futura?
Eu deséxolle unha longa vida ao papel. Non soportaría que unha novela miña non fose un obxecto físico. Resultaríame traumático non coller entre as mans o resultado de meses e meses de traballo. Dime algo sucio, como Sete palabras de Suso de Toro, abriron o camiño do dixital para Xerais, pero a maioría dos lectores de novelas que eu coñezo seguen optando case exclusivamente polo papel.  
Novela negra, novela policíaca… As máis das veces converxen estes dous xéneros novelescos, algo non moi difícil por outra banda… Con cal das dúas te sentes máis a gusto?
A min gústame mesturar e xogar a confundir esas etiquetas para marcar distancias e deixar ese debates esencialistas para puristas e ortodoxos. Se por novela negra entendemos unha evolución da novela enigma na que tan importante ou máis que o “quen o fixo?” é a análise dun contexto social e político, por suposto que a prefiro á simple exhibición procedural.
Participaches na creación de guións para series da CRTVG (Terra de Miranda / Os atlánticos / Matalobos). Neste mesmo espazo de entrevistas do “noticieirogalego.com”dicíanos Raúl Dans, verbo da elaboración de guións para series da TVG o seguinte: “Cando dialogas un guión sabes que o teu traballo vai chegar a miles de espectadores con seguridade”, claro que Raúl tiña máis como referente o teatro… Que pensas disto?
Todo o que pasa pola televisión ten un impacto cuantitativo que nin de lonxe alcanza a literatura. Iso é indiscutible. Falando de series galegas de misterio e intriga, a calidade e as audiencias de Matalobos, como agora Serramoura e antes As leis de Celavella, demostran que á xente lle gusta o xénero.
E falando de Baixo mínimos, aquí comezará a andaina do teu heroe Horacio Dopico… E por que lle adxudicas a Horacio como primeira misión o se mergullar nun mundo corrupto institucional? E o espazo ourensán que veremos a seguir noutras novelas túas…
Lembro que quería inventar un Ourense absolutamente caótico e esaxerado no que podían convivir con “normalidade” detectives da tradición hard boiled con grupos violentos dispostos a pasar polas armas aos inimigos da súa ideoloxía política. Todo felizmente inverosímil nunha cidade na que a corrupción, polo contrario, si que forma parte do ADN dos seus políticos.
E co mesmo protagonista, mesmo espazo escénico… chegamos a O cidadán do mes… E a corrupción xa non vai ser exclusiva da clase política senón que a propia sociedade está inzada dela… Mesmo semella que tiñas un bo ollo para ver o que ía ocorrer tras a primeira década deste século…
Ao poder sempre hai que aplicarlle unha crítica o máis feroz posible. Hai dez anos o contexto económico era diferente, pero a corrupción e o clientelismo xa estaban aí. Son consecuencias dun sistema que non funciona.
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E chegamos á túa premiada novela Tres segundos de memoria (Premio Xerais, 2006) e xa te mergullas máis no que é a situación social, unha sociedade decadente e uns personaxes novos que deambulan por esta sociedade urbana… vamos que nin máis nin menos que o que está a ocorrer tras máis dun lustro en que ti argallaches esta historia…

Daquela ser mileurista era sinónimo de precariedade. Desgrazadamente, agora estamos aínda peor. Moita xente sobrevive con bastante menos. A miña xeración foi a primeira que acudiu masivamente á universidade neste país, pero ese avance veu acompañado pouco despois desa perda de dereitos sociais que hoxe sufrimos. Tres segundos de memoria é unha novela escrita dende o humor, pero creo que contén parte desa frustración compartida.
Intentaches con esta novela acadar unha novela máis realista da sociedade galega ca aquelas historias e aqueles mundos nos que estaba mergullado Horacio Dopico nas dúas novelas anteriores?
Penso que si. A novela retrata o modo de vida duns personaxes que conteñen moitos trazos de xente á que coñecín. A súa desorientación non só ten que ver coa falta de traballo, senón tamén co aspecto sentimental. Non é doado manter a autoestima a niveis aceptables cando un se ve sometido a un desastre emocional, ou cando se intúe que o paso á idade adulta é un camiño cheo de incertidumes.
En Dime algo sucio achamos como espazo Oregón, o submundo, conflitos persoais, familias desestruturadas… nalgún momento estabas a pensar na Auria d’A Esmorga? Poderiamos dicir que esta novela túa sería a de Blanco Amor pero actual? Trataríase dunha volta ás túas dúas primeiras novelas?
A esmorga sempre é un referente ao que voltar. Aí está a lingua que os ourensáns lle escoitamos na casa ás nosas avoas. A traxedia existencial de tres borrachos que naufragan polas rúas da nosa infancia. O realismo sucio antes do realismo sucio. Ese Blanco Amor tan brillante fixou as coordenadas espaciais dunha cidade á que lle senta moi ben a ficción literaria, e que xa estaba dende finais do XIX en Pérez Placer, Álvarez de Nóvoa ou Lamas Carvajal.
Asasinato no Consello Nacional, unha novela que máis ben semella unha galeguización da obra de Vázquez Montalbán titulada Asesinato en el Comité Central, dado que as dúas se moven nas trastendas de dous partidos políticos… aínda que ti cambiaches a Horacio como detective mentres que na de Vázquez Montalbán seguiu a ser Pepe Carvalho…
Buscando un protagonista acabei inventando un investigador vexetariano, orientalista e cun pasado de simpatías libertarias. E efectivamente, entendina dende o principio coma un homenaxe a Montalbán. Penso que é a miña única novela que tivo a dubidosa honra de ser citada por un deputado durante unha sesión parlamentaria.
E volta a Oregón coa túa novela Historias de Oregón… e case de novo nos vemos mergullados dun mundo semellante ao d’A Esmorga…
Historia de Oregón foi concibida para o Premio de Novela por Entregas de “La Voz de Galicia”. Formalmente garda moita relación con Dime algo sucio, pero os condicionantes de espazo obrigáronme a ser moito máis sintético.
Todo OK, a te mergullares no narcotráfico, ese mundo tan galego e que xa aparecera na
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primeira novela negra-policíaca (Crime en Compostela)…

A novela conta a historia de Inés Landeira, unha muller que se involucra nunha descarga de cocaína que acaba resultando unha operación desastrosa. A medida que pasa o tempo, véxoa coma un dos meus personaxes preferidos.
E claro que o mundo da banca non ía pasar desapercibido para a túa narrativa tan diversificada tematicamente falando… e aí encontramos o problema das preferentes na túa novela Matarte lentamente…
Forma parte da novela xunto con outras historias. O que se conta nese fío narrativo de Matarte lentamente é a xénese dunha vinganza bastante salvaxe. As consecuencias da humillación levadas ao extremo. Literariamente, atraénme moito ese tipo de respostas irracionais.
E rematamos, de momento, no blanqueo de cartos coa túa obra Conduce rápido… Desde logo que esta nosa sociedade contemporánea non vai parar, por desgraza, de che fornecer temas e máis temas para as túas novelas…
A novela negra debe estar atenta ao que sucede nas nosas rúas. En Conduce rápido a historia xira en torno a unha relación que se establece entre dous delincuentes que comparten soidades e fracasos. O seu mundo, no sentido emocional, non é moi diferente ao que habita calquera persoa que vive dentro do que se considera como legalidade.
Dende o 2009 cada ano foise publicando unha nova novela túa… Non poderías adiantarnos algo para este 2015?
Espero que haxa outra novela a finais de ano, pero aínda está en proceso. De novo volvo a Oregón.





Charlie Chaplin





15 abril de 2015

Voces, de Dacia Maraini


Dacia Maraini. Voces. Traducción del italiano por Atlio Pentimalli Melacrino. Barcelona: Seix Barral, 1995. ISBN: 84-322-4735-9

Voces (Voci, 1994) se centra en un tema esencial de nuestra época --la violencia ejercida contra las mujeres-- a través de la indagación que la periodista radiofónica Michela lleva a cabo sobre el asesinato de su vecina Angela. "Confieso que he leído este libro, que trata de una investigación sobre un homicidio, en pocas horas y de un tirón. E ignoro si el excelente retrato de los personajes, protagonistas o no, y los cautos y sencillos movimientos de aproximación de la autora hacia la verdad me han seducido más o menos que su escritura. La Maraini escribe sin el relumbrón caudaloso ni la necia elegancia ni los melindres de muchos escritores contemporáneos, sino más bien con una especie de nitidez y serenidad lejanísimas, de muchacha. Y, en la novela, Michela, detective improvisada en pos de las huellas del homicida de Angela, es, como la autora, tan metódica como sensible, eficiente y consecuente como un verdadero detective, pero de pronto frágil e indignada y capaz de llorar como cualquier muchacha... Lo policíaco se convierte necesariamente en un discurso acerca del abuso ejercido por el hombre sobre la mujer..." (Giorgio Ficara, Panorama). "Se trata de una grande y hermosa novela policíaca, construida, además, con una capacidad de participación tan intensa que implica desde el primer momento al lector" (Giulia Borgese, La Stampa).



'The Lady From Zagreb': A Conversation With Philip Kerr

[Huff Post, 14 april 2015]

Mark Rubinstein 


Philip Kerr obtained a master's degree in law and philosophy from the University of Birmingham in the UK. He worked as an advertising copywriter for Saatchi and Saatchi before becoming a full-time writer in 1989. He is best known for the Bernie Gunther series of historical thrillers set in Germany during the 1930s, World War II, and the Cold War. He was a finalist for the Edgar Award, the Shamus Award, and winner of the British Crime Writers Association Ellis Peters Award for Best Historical Crime Fiction. He has also written a Young Adult series, Children of the Lamp, under the name P.B. Kerr.
In The Lady From Zagreb, the tenth book in the Gunther series, Bernie--a former homicide detective totally unsympathetic to the Nazi regime--finds himself at the height of the war, forced to run errands for the notorious Joseph Goebbels, the Minister of Propaganda. Bernie is tasked to convince Darla Dresner, a beautiful young actress living in Switzerland, to return to Germany to star in a propaganda film. But it becomes personal: Bernie falls deeply in love with her.
The mission takes Bernie from Berlin to Zurich, then to Zagreb and the brutal killing fields of Croatia. Events become complicated, and Bernie realizes he's fallen into a viper's nest of intrigue and betrayal. The brutal operatives of Allen Dulles and various other nefarious political operatives lie in wait.
In The Lady From Zagreb, and the entire series, you've created an extraordinarily likable character in Bernie Gunther. Given his circumstances, this seems difficult to have achieved. How would you describe his personality? 
Like me, he's temperamentally unemployable. He's good at his job and he's sort of tolerated by the Nazis. You didn't have to be a Nazi in order for them to find a use for you. He's a romantic figure; someone who loves his country but despairs that it's been high-jacked by a bunch of gangsters. He wonders what he can do about it. He doesn't always behave heroically. Part of what redeems him is he doesn't let himself off the hook insofar as guilt is concerned. He has a dark and razor sharp sense of humor, which is how Berliners were depicted in the film Cabaret and by Joel Grey's character as Master of Ceremonies.

His sense of humor is quite mordant, isn't it?
Yes. It's in accord with my own sense of humor. It's quite an English characteristic. We have a cruel sense of humor.

You've just encapsulated his personality very well. 
I've been with Bernie for a long time. I wrote the first book nearly thirty years ago. If you told me then I'd be promoting him in 2015, I'd be quite surprised.

How has Bernie Gunther evolved over these thirty years?
In the beginning, he was younger and a bit more muscular. He got the girls rather more readily than he does now. He's older, wiser, and more grizzled. He thinks more about things now, and moves around. In one novel, he goes to South America where he meets some of the war criminals who relocated there after the war ended. He changes, I think, quite radically, over the years. The basic character structure is still there, but so many things happened during the war, and he changed as things progressed.

Your Author's Notes describe a Swiss plan to forestall an invasion by Hitler, who, as you wrote, was still considering such an invasion as late as 1944. Tell us about that.
The Swiss were surrounded by hostile forces: Italy, the Vichy government in France, and the Nazis. The Swiss realized they would have to step very carefully to avoid being invaded. Hitler knew if he had Switzerland, he could control the mountain passes leading to Italy. He realized the Allies were planning attacks up through the boot of Italy.

The Swiss had a plan to blow up the mountain passes and thus deny the Nazis passage to resupply German troops in Italy. They actually set explosives which were ready to blow up the mountain passes.
The Bernie Gunther novels are suffused with morally hazy issues. Bernie navigates his way through them with aplomb. Will you talk about that?
I don't really like heroes who always behave heroically. That's not interesting to me. So, I put Bernie in situations where the choices to be made are difficult ones. For instance, in a previous book, a soldier threatened to reveal the existence of a high-level Wehrmacht plot to assassinate Hitler. Because Bernie could see no alternative to preventing this man from disclosing the plot, he ends up murdering him. The war created its own imperatives. I try imagining what I'd have done in a similar situation. It's a more interesting question if you take it one step removed: if you had an opportunity to kill someone who would interrupt a plot to kill Hitler, what would you do? It makes Bernie more interesting.

And far more of a complex character, as well.
Yes, there was a big fan of Bernie's who couldn't believe Bernie could kill someone in cold blood. I asked him what he would have done if he believed this man was going to spoil a plot to kill Hitler. He had to admit he might have done the same thing.

In an interview about the novel, you revealed quite a surprise about Joseph Goebbels. Tell us about it.
The Nazi leadership was often well-educated. Goebbels had a doctorate from Heidelberg University. When he was a struggling young man, he wanted to be a novelist. He wrote a novel called Michael. Like most young novelists, he was unsuccessful in getting it published, as, by the way, I was with my first few novels. When he became Minister of Propaganda and was in charge of all German publications, of course the novel was published.

You've had ten Bernie Gunther novels and other works published. What has surprised you about the writing life?
What has surprised me is how the writing life is changing on a year-by-year basis.

The first surprise to me is that people are not as interested in reading as they once were. We're witnessing the death of newspapers, and publishing may go the same way.
The writing life has changed dramatically as compared to when I first started. It used to be you published a book every few years. Now, the writer and the author are two different people. The writer stays at home; the author goes on book tours and becomes a raconteur and personality. Increasingly, the latter is required.
Now, it's not enough to just write a book. You have to become something of a celebrity-promotor of the book. It's a bit like schizophrenia because the very thing that makes you a novelist--being fond of your own company, staying home and writing--almost disqualifies you from going on the road and being articulate in front of people as you hawk your novels. There's only one thing worse than doing a book tour, and that's not being asked to do one. (Laughter).
What do you love about the writing life?
I love sitting at my desk and facing a quiet day with a pen in my hand, and putting myself into a story. It's kind of weird, isn't it? I mean, to absent myself from real life, and make up stories is strange, but I started doing this when I was ten years old. It was all I wanted to do. I just think I've been incredibly fortunate having pulled it off and not really having to hold down a job.

You mentioned holding a pen. Do you write by hand?
Yes. I write by hand and then transfer the text onto the computer. I like the process of actually having a pen in my hand. Things flow more easily for me that way.

If you weren't a writer, what would you be doing?
If I weren't a writer, I think I might have thrown myself more enthusiastically into advertising. But, it's difficult to imagine being a diligent copywriter. It would be quite exasperating for me. I did so many things. I started out as a lawyer. Then I went into advertising, and eventually drifted into journalism. There are all sorts of things I could have been doing, but perhaps like Bernie Gunther, I may be temperamentally unemployable.

You're having a dinner party. If you could invite five people over for dinner, from any walk of life, living or dead, who would they be?
I'd go for an interesting mix. I'd invite Charles Darwin. I'm struck by his enormous powers of observation. If I could have Martin Luther there, it would be very interesting to see the two of them come up against each other. Edward Gibbons would also be part of the group, and then there would be Isaac Newton. Those three--Newton, Darwin and Gibbons--would be a triumvirate of excellence not just in their specific fields, but as men of letters. It would be fun to have a woman there, too. Very possibly Hedy Lamarr who, apart from having been one of the best-looking women in the world, was the co-inventor of a gyroscopic system for guiding submarine torpedoes. It's a little-known fact that she had a brilliant mind.

What's next for Philip Kerr?
I'm writing another Young Adult novel and publishing a series of novels about soccer in Europe. I try to do new things. I can't bear doing the same thing again and again, which is a danger of doing a series. I like setting new challenges for myself.

Congratulations on writing The Lady From Zagreb, a gripping historical thriller taking the reader to another time and place, and it does so with chilling realism.
Mark Rubinstein
Author, Mad Dog House and Mad Dog Justice





Gilles Boogaerts


Henri Matisse Bond




 
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