25 de setembre de 2016

Agente Secreto X-9

[Zona Negativa, 24 de septiembre de 2016]

Alejandro Ugartondo

Reseña de la edición integral de las tiras de prensa de Agente Secreto X-9, un clásico del cómic noir a cargo de los míticos Dashiell Hammett y Alex Raymond


Los aficionados a las grandes obras clásicas del cómic estamos de enhorabuena gracias a la publicación por parte de Planeta Cómic de la recopilación de las tiras de prensa de Agente Secreto X-9, obra mítica del género detectivesco que reunió a dos grandes figuras artísticas como fueron el escritor de novelas Dashiell Hammett y el dibujante de Alex Raymond. Una combinación única de talento que dio como resultado una obra policiaca trepidante y contundente tan interesante en su desarrollo como es su concepción.
Los años 30 del siglo pasado fueron el escenario de la consolidación de las tiras de prensa con proliferación de propuestas y diversificación de géneros que mostraron la madurez de este medio de difusión de cultura popular. Obras aparecidas en los primeros años de esta década cosecharon grandes éxitos y suponían un buen reclamo para todos aquellos diarios que las publicaban en sus páginas. En esos años aparecieron clásicos como Terry y los piratas de Milton Caniff Li’l Abner de Al Cap. Una de las obras de mayor éxito de la época fue Dick Tracy de Chester Gould, que inundó de aventuras policiacas las páginas de cómics de centenares de periódicos del país. Su éxito sin precedentes hizo que el resto de compañías que producían tiras de prensa se sumaran al carro de las historias de detectives. La más ambiciosas de estas iniciativas corrió a cargo del magnate de la prensa William Randolph Hearstquien, a través de su King Features Syndicate, pretendió crear una obra de género que eclipsara a la de Gould. Para ello recurrió a la mayor estrella literaria del género negro que había en aquel momento: Dashiell Hammet, autor de obras cumbres del policiaco como Cosecha Roja (1929) o la conocidísima El Halcón Maltés (1930).
La biografía de Hammett es tan convulsa e intensa como la de los personajes que escribió. Autor polifacético, antes de destacar en la literatura ejerció como detective privado en la mítica agencia Pickerton. Cosechó su fama en las revistas pulp donde publicó por entregas las novelas con las que cautivó al público y de donde dio el salto Hollywood para trabajar en las adaptaciones de sus propios relatos. Con el éxito llegó una vida disoluta cargada de excesos que le llevaron a contraer cuantiosas deudas y a un precario estado de salud. Así, 1934, en la cúspide de su carrera artística, el escritor de género negro de más éxito del momento aceptaría escribir una tira de prensa diaria por el nada despreciable sueldo de 500$ semanales.
Una vez fichado Hammett hacía falta encontrar a un dibujante que le diera a la obra la factura visual necesaria para hacerla destacar entre la competencia. Cuenta la historia que el propio Hearstsupervisó la elección del artista y que llegaron a probar hasta 13 dibujante antes de decantarse porAlex Raymond. En aquel momento Raymond era un joven artista de plantilla que había participado en varias obras a la sombra de otros autores con mayor renombre, pero su pruebas tuvieron tanta fuerza que Hearst se decantó por él para que se encargase de las tiras diarias de Agente Secreto X-9. El movimiento del magnate de la prensa podría parecer arriesgado al confiar una de sus apuestas más importantes a un artista con poca experiencia pero la confianza de Hearst en Raymond era completa y no sólo se encargó de esta serie sino que también se hizo cargo de las páginas dominicales de dos series más: Jungle Jim Flash Gordon, que también debutaron ese mismo año. Es curioso como una figura capital de la historia del cómic como es Alex Raymond cimentara su fama (que fue muchísima a lo largo de su corta carrera) en obras que nacieron como competencia de otras series que habían cosechado gran éxito con anterioridad como fueron Dick Tracy en el caso de Agente Secreto X-9,Tarzán en el caso de Jungle Jim Buck Rogers para con Flash Gordon.
Una vez establecido el equipo artístico, la serie debutó en enero de 1934. La combinación de dos personalidades tan dispares como las de Hammett Raymond hacía pensar que la relación entre ambos podría ser conflictiva pero no fue así y, a pesar de sus diferencias, ambos supieron aprovechar sus sinergias para ofrecer una obra cargada de dinamismo y con un tono realista en contraposición al tono más caricaturesco de Dick TracyHammett apostó por cambiar su estilo para ofrecer una historia trepidante repleta de acción aunque sin renunciar a sus señas de identidad a la hora de definir personajes o escribir diálogos mordaces y cortantes. Por su parte Raymond aprovechó las exigencias de la publicación diaria para experimentar con técnicas de dibujo y entintado rápido que confirieron a la obra un aspecto gráfico y una atmósfera perfectamente acorde con los guiones de Hammett.
La primera de las historias que realizaron juntos se prolongó durante cinco meses, algo inaudito en aquella época, y representa lo mejor que hizo Hammett en la serie ya que es donde mejor se aprecian sus señas de identidad como escritor. En esta primera historia también podemos apreciar la progresión artística de Raymond es un estilo diferente al que usó en Flash Gordon.
Lamentablemente la confianza de los directivos de King Features Syndicate en Hammett duró poco y tras esta historia empezaron las injerencias editoriales que llevaron a reescribir parte de los guiones del escritor. Esto se notó en la calidad de los siguientes arcos argumentales de la serie, cada vez más cortos y con menos personalidad. Al final, la empresa decidió prescindir de los servicios de Hammetalegando retrasos en las fechas de entrega y falta de fuerza en las propuestas del escritor. El propioRaymond se hizo cargo de los guiones hasta la incorporación de un nuevo guionista. El elegido fueLeslie Charteris, otro escritor popular de la época conocido por ser el creador literario del personajeEl Santo.
Charteris Raymond colaboraron en una historia hasta que el dibujante abandonó la serie para dedicarse por completo a Flash Gordon Jungle Jim, series con las que consiguió una enorme fama y que le permitieron evolucionar como artista. El sustituto de Raymond fue el veterano artista Charles Flanders, quien mantuvo la excelente línea gráfica de la serie. La estancia de Charteris en la tira no fue muy prolongada y la abandonaría apenas un año después de hacerse cargo de ella.


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