19 de novembre de 2015

Cuidado con Palop

[El Mundo, 19 de noviembre de 2015]

Leticia Valle

Alberto Valle debuta en la novela con 'Palop', las andanzas de un ex agente malvado y con pasado sucio. Un homenaje a la literatura 'pulp' que se devora.

foto de Santi Cogolludo

Cuidado con Palop. Tiene malas pulgas y no se anda con chiquitas. La Agencia, para la que trabajó hace años, todavía le llama de vez en cuando para un trabajito sucio de ésos que mejor que no dejen huella. En ésas está ahora: en los bajos fondos del País Vasco, rastreando la pista de los bastardos, que han raptado a Pilarín, la hija del ministro, para conseguir dinero. Hay que actuar rápido.

Con ritmo de infarto y prosa cosida a puñetazos, sucia, directa y descarnada, arranca Palop juega sucio (Editorial Base), el debut novelístico de Alberto Valle (aquí disfrazado con el suedónimo de Pascual Ulpiano). Es la primera entrega de una serie que estará protagonizada por el bruto y cero glamuroso ex agente Palop.

«El entorno en el que se mueve, su trabajo, su pasado, su sed de venganza contra lo que en realidad es su propia vida, contra sí mismo, le convierten en un hijo de puta con el que resulta casi imposible cualquier tipo de empatía, especialmente en esta primera entrega», reconoce Alberto. Aunque como sucede con los antihéores malvados, los villanos incomprendidos, el lector atisbará al final de la novela algo que le ayudará a entender el porqué de tanto cinismo. Es lo que tiene bajar a las cloacas más infectas y volver a subir a la superficie. Ya nada es igual. La serie, confiesa este fan de Andreu Martín, Frank Caudet, James Ellroy, Edward Bunker e Irvine Welsh, rinde homenaje a los bolsilibros de a duro que escribían Silver Kane o Curtis Garland, los héores de nuestra literatura pulp: «Me encanta la idea del escritor de oficio, el storyteller, el que fabrica historias pasándoselo bien, sin glamur, sin veleidades artísticas, contando cuentos y generando narrativa de pura evasión en un formato barato, chillón y atractivo». Ojo, no confundir con novela negra, pese a lo criminal de buena parte de la acción: «la buena novela negra tiene una arquitectura muy especial, Palop es más sencillo y primario y tiene más vocación de puñetazo en la boca del estómago que de otra cosa. Cualquier línea de Chandler se mea una y mil veces sobre la entera carcasa de Palop, pero la cuestión no es querer ser Chandler, no es querer parecerse a Chandler; y ahí están esas legiones de autores que lo intentan, fracasando estrepitosamente, para confirmar cuanto digo».

La trama vasca es de lo más trepidante de Palop y arroja una pregunta que se hará cualquier lector: ¿por qué no hay más ficción sobre la violencia en el País Vasco? «Tal vez porque es un tema que está muy caliente y sobre el que todavía hay mucha, ¿demasiada? cautela a la hora de expresarse o de construir ficción sin miedo a herir sensibilidades. No lo sé, la verdad. Esa parte del libro me sirve para describir la ética de Palop. En qué consiste el juego sucio al que alude el título. Es la parte sobre la que más lectores han opinado, donde se ha generado más debate y más charla de bar. En futuras entregas se abordará el terrorismo de estado que también salpicó violentamente Euskadi. Me gotea el colmillo sólo de pensar en la de conversaciones cojonudas que ello pueda originar», dice Alberto que, por si no han reparado en la foto, es uno de los chicos más elegantes de Barcelona y hace más de una década fundó The Boiler, un club dedicado al R&B y el soul de los 60. Corran y lean las andanzas del malvado Palop. En febrero hay nueva entrega.



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